¿Te sientes vacío por dentro? Una perspectiva sobre la salud mental y la fe.

Comprender la realidad de sentirse vacío por dentro

Hay momentos en la vida en que sentimos que nos falta algo. Todos lo hemos sentido, aunque a menudo lo disimulamos muy bien. Vamos al trabajo o a la escuela, pasamos tiempo con amigos, sonreímos, reímos y seguimos con la rutina. Por fuera, puede parecer fácil. Pero por dentro, se siente pesado. Difícil. Incompleto. Sentir un vacío interior no es tan raro como crees.

Podemos mirar nuestras vidas y pensar, “No tengo nada de qué quejarme, entonces ¿por qué me siento así?”
Ese, amigo mío, es el vacío con el que nacemos.

Los filósofos han intentado explicarlo, identificarlo y definirlo. En mi experiencia personal, es bastante sencillo. Mi espíritu y mi alma anhelan una plenitud mucho mayor que la que este mundo puede ofrecer, y esa plenitud se encuentra en Dios. Desde la perspectiva de la salud mental, este vacío suele ser una señal de que hay sentido en la vida, y desde la perspectiva de la fe, nos recuerda nuestra necesidad de Dios.

Sentirse vacío: una condición humana

Ancient philosopher discussing the human feeling of emptiness

Filósofos y psicólogos describen el vacío existencial como un vacío interior que impulsa nuestra búsqueda de significado y propósito. Si bien pueden diferir en sus puntos de vista, coinciden en gran medida en un aspecto: los seres humanos necesitamos un propósito. Tenemos un impulso innato a crear significado en nuestras vidas. https://viktorfranklamerica.com/viktor-frankl-bio/?utm

Las personas intentan llenar este vacío de muchas maneras: a través de carreras que les apasionan, sistemas de creencias a los que se aferran y familias que esperan que se conviertan en su legado. Algunos nunca lo encuentran del todo y, en cambio, recurren a sustitutos poco saludables: adicciones, conductas de riesgo, distracciones constantes o una vida que se siente vacía y sin rumbo.

Lo he visto de primera mano en mi trabajo. Me he sentado frente a personas que lo tenían todo: éxito, dinero, estatus, y aun así se sentían profundamente insatisfechas.

La salud mental adquiere significado.

En algún momento de la vida, la mayoría de nosotros nos detenemos a reflexionar. Examinamos nuestro progreso y nos hacemos preguntas en silencio como:, “¿Qué he hecho yo en este mundo?” o “Cuando muera, ¿cómo seré recordado?”

Si has tenido pensamientos como estos, no significa que algo ande mal contigo. Significa que algo en tu interior se está removiendo. Ese cuestionamiento interno no es una patología, es una señal. Un suave empujón del vacío que te recuerda que fuiste creado para algo más.

Cuando alguien se sienta frente a mí sintiéndose así, no me apresuro a solucionar sus problemas. No intento acallar sus preguntas. En cambio, intento ayudarle a encontrar un motivo para vivir.

El filósofo Viktor Frankl dijo: “Quienes tienen un 'por qué' para vivir, pueden soportar casi cualquier 'cómo'‘.’“.

Este es el objetivo que intentamos explorar.

Las Escrituras como cumplimiento, no como presión.

“Porque en Cristo habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y en Cristo vosotros habéis sido llevados a la plenitud.”, Colosenses 2:9-10

La Biblia siempre se me ha presentado como una fuente de guía y verdad. Cuando me siento perdida o abrumada por la tristeza, recurro a las Escrituras. Como cristiana, así es como he llegado a saber que Dios me habla.

La Biblia no niega nuestro vacío; lo explica. Nos dice que Cristo vino a este mundo para llenar el vacío que llevamos dentro. Nuestros corazones nunca fueron creados para soportar el dolor solos, sin la gracia y la misericordia de Dios. Fuimos creados con una capacidad que solo Él puede llenar.

Cuando Dios forma parte de nuestras vidas, la plenitud no es algo que anhelemos o alcancemos, sino algo que recibimos. Ya he escrito antes sobre cómo mi propia experiencia con la salud mental ha sido profundamente marcada por la fe, y cómo Dios me ha acompañado en momentos en que nada más podía hacerlo. Mi camino hacia la salud mental está arraigado en la fe.

Creados con la necesidad de Dios

The need for connection is needed to fill  the inner emptiness.

Conocí a Dios de niña, en un momento en que Él sabía que más lo necesitaría. Se convirtió en mi amigo, mi confidente, mi consejero y mi Salvador.

Cuando pienso en Dios, no veo a un hombre sentado juzgando, regañando con el dedo cuando fallo. Veo a alguien caminando a mi lado, escuchándome cuando estoy triste, permaneciendo cerca cuando estoy cansado.

Mi relación con Dios me ha brindado consuelo en mis momentos más difíciles, guía cuando no sabía qué hacer y amor cuando me sentía completamente sola. Sin Él, mi vida se sentiría vacía, solitaria y profundamente deprimente.

Estoy agradecida de que se me revelara tan pronto. Él sabía lo que iba a sufrir y quiso acompañarme en ese proceso, ofreciéndome una fuerza que jamás habría encontrado por mi cuenta.

Cuando sientes que te falta un propósito

Silhouette of a person forming a heart with hands against a Morocco sunset.

Para algunos, el propósito de la vida se revela al principio. Para otros, se descubre mucho más tarde. Si aún no has encontrado el tuyo, déjame asegurarte: sí que tienes uno.

El propósito suele surgir de forma natural; es algo que te brinda alegría, significado y conexión. Si te sientes vacío, ese vacío no es casual. Es un recordatorio de una fuerza superior que te avisa quién eres y a quién perteneces.

Fuiste creado de forma única e intencionada. Dios te conocía antes de que te conocieras a ti mismo. Y Él quiere formar parte de tu vida, no por la fuerza ni por presión, sino por amor.

¿Ese vacío que sientes? A veces Dios nos permite sentirlo porque Él quiere llenarlo. Puede aparecer como un susurro, “Falta algo”, o un suave empujón, “Tal vez debería ir a la iglesia.” Otras veces, es más fuerte y más difícil de ignorar.

Mi consejo para ti es este: no te resistas al amor.

Pregúntate:

  • ¿Qué le da sentido a mi vida ahora mismo?
  • ¿Dónde siento ese vacío y con qué he intentado llenarlo?
  • ¿Estoy preparado para invitar a Dios a ese vacío, o he estado intentando sobrellevarlo solo?

Un cierre lleno de esperanza

Sentirte vacío no significa que estés roto. Estás reaccionando exactamente como fuiste diseñado para hacerlo. Identifica ese vacío en tu interior y comienza a llenarlo de una manera poderosa que transformará tu vida.

Dios te creó para la vida y para las relaciones. Él quiere caminar contigo, pero jamás se abrirá paso a la fuerza. Espera a que lo busques, a que lo invites, a que le pidas que habite en ti.

Te lo prometo: una vez que lo hagas, la vida empezará a tener sentido como nunca antes. Te sentirás más libre, más pleno, más completo de lo que jamás imaginaste.

Si te has sentido deprimido, perdido o con una profunda desesperanza, no estás solo.
Y no tienes que llenar ese vacío tú solo.

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